BUENOS MUCHACHOS

   en LA TRASTIENDA

Buenos Muchachos mete nueve fechas, linda forma de comenzar la reapertura de los shows y nada menos que en La Trastienda, convirtiéndose así en la primera sala en Latino américa en reabrir sus puertas.

Debo decir que como fotógrafo mi intriga era mucha, ya que sabía que las exigencias por el protocolo sanitario me iban a limitar la movilidad y esto probablemente afectaría mi trabajo.

Las puertas abrieron 20:30 puntual como estaba previsto. Antes de ingresar a la sala pasamos por un corredor sanitario que consistía en pasar por la alfombra sanitaria, chequeo de temperatura y lavado de manos.

Luego se nos indicaba la mesa que teníamos asignada. Obviamente en todo momento debíamos tener puesto el tapa boca, solo se permitía sacarlo al estar sentado, pero si queríamos movernos por algún motivo debíamos usarlo. A las 21:00 en punto comenzó el recital. Como era de esperarse un exelente sonido y una compleja configuración de luces con ingeniosos rebotes en espejos, la verdad Diego se lució nuevamente. Pero lo que más me llamo la atención fue darme cuenta, al sonar 𝙏𝙚𝙢𝙥𝙚𝙧𝙖𝙢𝙚𝙣𝙩𝙤, de las ganas del público por volver a estar ahí, en un show. Estaba más que claro que las miradas y controles estaban a la orden y solo bastaba de un incumplimiento para que se diera marcha atrás y volver a foja cero.

Pues señores esto no paso y aplaudo por eso. Mas allá de que yo tenía mis limitaciones para poder hacer mi trabajo, todos estábamos en la misma, ya que obviamente el público tenía la prohibición de estar parado bailando y ni que hablar de hacer pogo.

Pero nada de esto impidió vivir intensamente esta “nueva normalidad”, agitar levantado los brazos o sacudiendo alguna que otra remera.

Asique si todos tiramos de la cuerda para el mismo lado pronto estaremos juntos agitando, transpirando y también trabajando.